Terry sonrió al ver la negación en el rostro de Juju, y ella, aún con una leve sonrisa, le lanzó una mirada de desafío. —Está bien, si dices que no eres celosa, te creo —respondió él con un tono juguetón, sabiendo que su comentario solo era una provocación amistosa. —Quiero ir a buscar ropa a mi casa —dijo Juju, cambiando de tema mientras se levantaba de la cama. —¿Te parece buena idea? —preguntó Terry, un poco preocupado. —Sí, necesito mis cosas y no quiero seguir con esta ropa —insistió Juju con firmeza. Terry asintió, levantándose también. La ayudó a recoger algunas de sus pertenencias y, en poco tiempo, estuvieron listos para salir. El viaje en auto fue relativamente tranquilo, pero Juju no pudo evitar hablar de lo que pensaba. —No me gusta la novia de Tyron —dijo de repente, rom

