Juju llegó al campo deportivo, vestida con ropa deportiva y su gorra de visera cubriendo su rostro. Se sentía incómoda, sabiendo que su jefe y hermano, Ronnie, aún no había llegado. Aunque los otros entrenadores estaban presentes, faltaba la mano derecha de su hermano.
Los jugadores estaban todos, a algunos ya los había saludado al llegar pues se había cruzado con ellos en el estacionamiento, lamentablemente un malnacido había estacionado su BMW deportivo en el sitio que ella usaba siempre lo que hizo que tuviera que dar un par de vueltas para estacionar así que ya llegó molesta.
Kane por su parte estaba nervioso, aunque ya había estado hablando con algunos de los muchachos le faltaba conocer más informalmente a Ronnie McNamara, el legendario, quien había llevado dos veces al equipo al Super Bowl y una de esas veces había conseguido el triunfo, y quien antes había sido un gran jugador de football americano antes de accidentarse. Aparte estaba nervioso porque era la primera vez que jugaba en un equipo tan importante luego de jugar para la universidad, pues no hacía mucho los Cowboys lo habían comprado. A lo lejos vio una jovencita, le parecía una adolescente, tenía unas leggins al cuerpo y una casaca del equipo que parecía tamaño para niños, aparte de una gorra del equipo con su cabello en una cola de caballo, no sabía bien qué hacía allí hasta que en un momento se dio vuelta revelando un culo redondo y el cabello de ella que estaba en esa cola de caballo fue iluminado por el sol y un escalofrío lo recorrió, la reconoció de inmediato, era la chica con quien había tenido esa fantástica noche el sábado, y estaba allí, pero ¿qué hacía ella allí? Eso le pregunto al compañero de al lado, entonces Terry, el jugador más veterano del equipo que lo escuchó , se giró y lo miró directamente a los ojos.
—¿De dónde conoces tú a Juju? — le preguntó con seriedad.
—¿Por qué? ¿qué pasa con ella? — respondió él a su vez de modo defensivo mientras Terry lo medía con su mirada.
Y un novato como él, pero no tanto, que estaba junto a ellos comenzó a reírse tomando su estómago con sus manos.
— NOOOO NO JODAS, TE TIRASTE A LA HERMANA DEL COACH, ESCUCHEN MUCHACHOS, KANE SE TIRÓ A JUJU — exclamó para que lo escucharan los más cercanos.
Aunque Juju estaba alejada escuchó el murmullo y se dio vuelta.
Inmediatamente se dio cuenta de las miradas y aunque había tratado de evitarlo, él la miró directamente a los ojos y ella se puso pálida y recordó el primer mandamiento de su hermano "No te cogerás a ningún m*****o del club" no del equipo, sino del club entero, y allí ella se había cogido ni más ni menos que al chico estrella nuevo, y aparentemente ahora todos los sabían por sus sonrisas y miradas, igual los muchachos la respetaban, pero por un momento, quiso que la tierra se abriera a sus pies y la tragara.
Pero no podía huir, así que se armó de valor y caminó hacia donde estaban los jugadores y el staff. Se quitó la gorra y se enfrentó a la mirada inquisitiva de Kane.
— Hola. Me alegro de verte por aquí, bienvenido al equipo— dijo con una sonrisa nerviosa.
Kane la miró por un momento, tratando de ocultar la sorpresa en su rostro. No podía negar que Juju le había gustado y que la noche con ella había sido genial, pero ahora se encontraban en una situación incómoda para ambos.
— Hola, Juju. ¿Qué haces aquí? — preguntó él, tratando de mantener la compostura.
— Soy la nueva asistente del equipo. Mi hermano me contrató para ayudar con la logística y el entrenamiento. Así que, supongo que ahora somos colegas — respondió Juju, intentando sonar profesional.
Los jugadores se miraron entre ellos, sorprendidos por la revelación. Algunos no podían creer que la chica finalmente había obtenido oficialmente el puesto y se estaban enterando en ese momento.
Kane se aclaró la garganta y se dirigió a Juju con seriedad.
— Bueno, es un placer verte aquí, Juju. Espero que podamos llevarnos bien y trabajar juntos de manera "profesional" — dijo él, extendiéndole la mano.
Juju asintió y estrechó su mano. Sabía que no sería fácil trabajar juntos después de lo que había pasado, pero estaba determinada a demostrar que podía ser una profesional competente.
— Por supuesto, Kane. Estoy aquí para ayudar en lo que sea necesario. Espero que podamos trabajar juntos para el éxito del equipo — dijo ella con una determinación de la cual no estaba del todo convencida tomando su mano, aunque al tocar su piel la recorrió un escalofrío así que lo soltó casi de inmediato.
Los jugadores observaron la interacción entre Juju y Kane, sorprendidos por la manera en que manejaban la situación. Especialmente Terry, el musculoso y alto viudo cuarentón, que conocía a la joven desde que era una adolescente, estaba especialmente curioso acerca de la relación de esos dos y no hacía mucho por ocultarlo. Sabía que a su amigo Ronnie, eso no le gustaría un carajo.
Pero cualquier otro dicho o pensamiento que pudiera tener cualquiera de ellos se vio desvanecido cuando llegó alguien corriendo agitado.
— Ha pasado algo con Ronnie y Xavier, estaban con Johnny Falcone probando su nuevo deportivo, y…— el muchacho que ayudaba con las cosas allí se detuvo y fue Juju la que se acercó nerviosa.
— ¿Y qué Brad? ¿Qué pasó? — dijo con un nerviosismo que no pudo ocultar mientras se hacía una ronda alrededor de ellos.
— Parece que hubo un accidente… los llevaron al hospital y…
Juju pegó un grito ahogado y tomó su celular.
Terry se hizo cargo en ese momento, casi ni se dio cuenta la joven de que él, aún con el traje de entrenar, la condujo hasta su vehículo para ir al hospital al que habían llevado a su hermano mientras hablaba con Barbara, la esposa de Johnny y dueña del equipo que apenas podía articular palabra por el llanto, y con su hermana June, que estaba desesperada como ellos yendo para el hospital.
Terry la miró de costado, la jovencita no podía evitar sus lágrimas, él lo entendía, ella siempre había sido muy apegada a su hermano desde que era pequeña.
— Tranquila, todo estará bien, ya verás, es un duro, no le pasará nada…— susurró, aunque también estaba preocupado. Él era amigo de Ronnie desde hacía mucho tiempo, y aunque se habían reencontrado cuando Ronnie empezó a entrenar el equipo, tenían un excelente vínculo. De hecho, tanto Ronnie como su esposa June lo habían ayudado a cuidar a sus hijos cuando su esposa murió.
Juju lo miró, estaba tapándose la boca con un puño con los ojos llenos de lágrimas, era extraño, tenía los ojos parecidos a su hermana June, de un color verdoso, pero el cabello ahora aclarado por luces que se había hecho tenía la base oscura del mismo color del de su hermano.
Tranquilamente podría parecer hija de ambos, de Ronnie y June, sin embargo, era hija de los padres de ellos.
También era unos años apenas más grande que su hijo mayor, Tyron.
Sin embargo, no pudo evitar que, incluso en ese momento tan delicado, sus ojos se deslizaran hacia abajo y observaran sus pechos pequeños pero parados, ella se había convertido en una joven muy bella… aunque no podía dejar de verla como la hermana pequeña de su amigo. Al menos, hasta ahí, eso había creído.