Juju cerró los ojos con fuerza, tratando de bloquear todos sus pensamientos mientras sentía el frío del ambiente en la pequeña habitación. La doctora se acercaba, lista para comenzar el procedimiento, pero en el último momento, una oleada de pánico la inundó. Justo cuando la médica iba a introducir la pastilla, Juju levantó la mano temblorosa. —No... no puedo —susurró, su voz quebrándose mientras sentía cómo su corazón se aceleraba. Las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas, y aunque trató de controlarse, el miedo la dominó. La médica se detuvo de inmediato, intercambiando una mirada con la enfermera, que asintió antes de retirarse en silencio de la habitación. Sin perder un segundo, la enfermera fue a buscar a Terry. Terry entró en la habitación a los pocos minutos, su rostro

