La espera se hacía insoportable para Terry. Las horas parecían alargarse interminablemente, cada segundo impregnado de una ansiedad creciente que lo devoraba por dentro. De pie en el pasillo del hospital, con las manos apretadas en puños, Terry luchaba por mantener el control. Los pensamientos de lo que podría haber pasado, de lo que aún podía sucederle a Juju, se arremolinaban en su mente, llevándose consigo cualquier atisbo de tranquilidad. Mientras Kane desapareció pues los médicos insistieron en revisarlo. No pasó mucho tiempo antes de que los hermanos de Juju, Ronnie y June, llegaran al hospital. Ambos venían con el rostro desencajado, claramente alterados por lo sucedido. June, con el cabello cobrizo y rizado recogido en un apretado moño, se acercó a Terry, su expresión mezcla de fr

