Juju sentía el peso de cada paso mientras recorría el vestíbulo del club. Había tratado de evitar este momento, había intentado esconderse detrás de la rutina y el trabajo, pero sabía que tarde o temprano, tendría que enfrentarse a la realidad. Y esa realidad, en ese momento, se manifestaba en la figura imponente de Kane, esperándola en la entrada del club, con el ceño fruncido y una determinación que solo podía presagiar un enfrentamiento. —Juju, necesitamos hablar —dijo Kane con voz firme, cortando la distancia entre ellos en cuestión de segundos —.No puedes seguir evitandome como si no existiera con un demonio..--- masculló claramente molesto con la actitud evasiva de los últimos días de ella. Juju tragó saliva, intentando mantener la calma mientras las palabras que había temido oír s

