Al entrar en la casa de Terry, Juju sintió una mezcla de alivio y nerviosismo. La atmósfera cálida y acogedora contrastaba con el tumulto de sus emociones. Terry la guio hacia el salón, donde una suave luz iluminaba el espacio. —¿Quieres algo de beber? —le preguntó su vejestorio, tratando de romper con la tensión del momento. —Agua está bien, gracias —respondió Juju, sentándose en el sofá. Terry desapareció en la cocina y regresó rápidamente con un vaso de agua. Juju lo tomó con gratitud y bebió un sorbo, tratando de calmarse. Las palabras de Terry resonaban aún en su mente: "Te amo." No sabía cómo procesarlas en medio de todo lo que estaba pasando. Quizá era demasiado… —Juju, quiero que te sientas cómoda aquí. Esta es tu casa tanto como la mía mientras lo necesites, lo sabes ¿No? —dij

