Juju se apresuró a acomodarse la ropa, tratando de recuperar la compostura después de lo que acababa de suceder. Aunque la experiencia había sido intensa y excitante, sabía que no era apropiado ni profesional. Se volvió hacia Terry, con una mirada que mezclaba vergüenza y determinación. —Esto no debería haber pasado, Terry. Tenemos que mantenernos profesionales —dijo Juju, su voz temblorosa pero firme. Intentando parecer seria, un poco... Terry la miró con una expresión sonriente, pero asintió. —Lo siento, Juju. No debería haberte presionado a recibir ningún…estemmmm...masaje —respondió él, su tono lleno de falso arrepentimiento mientras se formaba una sonrisita en la comisura de sus labios. “Maldito vejestorio” pensó ella con rabia, pero mierda que se movía bien, no se podía enojar co

