Durante los días siguientes, Juju se esforzó por mantener un equilibrio entre su vida personal y lo que había ocurrido con Kane y Terry. Pero la tensión en el ambiente se sentía palpable, especialmente durante los entrenamientos con el equipo. Juju evitaba a Terry tanto como podía, concentrándose en su rendimiento en el campo y en el apoyo de sus compañeros de equipo, mientras Kane se recuperaba de su lesión en la banca. A pesar de sus esfuerzos, Terry no dejaba de intentar hablar con ella. Cada vez que se acercaba, Juju encontraba una excusa para alejarse, sumida en una mezcla de confusión y miedo extraña. Su mente volvía una y otra vez a lo que había pasado con él, luchando por encontrar claridad en medio de su caos emocional. Y laboral. Cinco días después de aquel día en el hospital y

