Juju sumergió su cuerpo en la tina, dejando que el agua tibia envolviera cada centímetro de su piel. Jugaba con el duchador bajo el agua, dejando que las gotas caigan sobre su rostro, llevándose consigo el estrés acumulado de los últimos días. Dos días como coach y ya había tenido que evitar una pelea entre los jugadores, además de lidiar con uno de ellos lesionado. Mientras el agua relajaba sus músculos tensos, su mente comenzó a divagar hacia una sola forma de liberar esas tensiones. ¿Debería llamar a ese amigo con derechos? La idea se deslizó en su mente mientras él duchador daba de lleno en su clítoris hasta sacarle un orgasmo que la dejó temblando. Unos minutos después, mientras salía del agua, dejando que las gotas resbalaran por su piel, seguía pensando en que quizá una buena cog

