Cuando Ivana estuvo recuperada del susto que le metió Jace se levantó y fue con los hermanos a una mesa en otro mirador, aunque en este solo era esa mesa, decorada con pétalos rojos y un enorme ramo de rosas rojas en el centro, era algo simplemente hermoso, tanto que hasta el coraje se le fue a Antoni y respondió la sonrisa divertida que tenía su hermano en los labios. Esa era la despedida de solteros para los tres porque Jace no iba a firmar un papel legal como su hermano, pero si iba a comprometerse de una forma moral con ella; fue cuidadoso con la comida que escogió ya que mezclo las carnes blancas con entradas marinas que sabía le iban a encantar a Ivana, jugo para los tres y el postre seria chocolate, todo era para complacer a Ivana ya que su hermano y él no importaban mucho. – ¿Qué

