La atmósfera de paz y armonía que había en el bufete Smith y asociados se perdió debido a la furia incontrolable de una mujer celosa que llevaba dos días vigilando a una mujer que acechaba a su marido con la más clara intención de seducirlo. En dos ocasiones ella se percató de que la mujer además de caminar de manera insinuada y coquetea lo que hacía frente a su esposo y ella no estaba pintada en la pared como para permitir que ni ella ni ningún otra tuviera una aventura con su recién estrenado marido. Desde la distancia la escucha hablar por teléfono. Sin saber que la mujer lo hacía con su hecho pensado. Alejandra con el rabo del ojo se percató que su objetivo se encontraba cerca y sonrió. La recién casada era muy celosa e insegura y ella sacaría el mejor provecho de aquella situación

