La situación se había complicado, Gustavo, Freddy, Sam y Horacio se encontraban de rodillas rodeados de armas apuntándoles. Habían llegado a la habitación segura, por lo que sus francotiradores y demás compañía no podían ayudarles. Solo dependía de Michelle y Natalia. Se separaron cuando vieron que había más hombres de los que pensaban, así que tuvieron que irse, los papeles de llave maestra se cambiaron en cuanto Sam decidió ponerse de rodillas junto a Gustavo, todo dependía de Michelle. — ¿Segura que puedes hacer esto? — Michelle, por favor estoy embarazada no inválida y además tengo un chaleco – la miro – No dejaré que nuestros hombres mueran ahí, el resto de los chicos ya esperan la señal. — Pues hagámoslo, demostremos lo que una mujer puede hacer. — Vamos a patearles el culo. L

