El amanecer ha llegado y David despierta con los ladridos de su mascota en la puerta, como todos los días este ya esperaba a su amigo que venía a visitarlos todos los días, pero David no estaba igual de animado que él. - No lo esperes Many, él ya no vendrá. – Dice a su mascota desde la habitación, pero este lo ignora siguiendo con sus ladridos. El timbre suena asombrándolo pero dudaba que fuera quien esperaba, no quería hacerse ilusiones mientras va a la puerta, abriéndola se encuentra con Henry y su hermosa sonrisa. - Holaaa!!!, mira en la tienda no tenían de las galletas que suelo darle a pequeñín, pero dijeron que esta es buena también, espero que sea de su agrado. Henry entra directo a la cocina bajando la bolsa en la mesa mientas seguía hablando animadamente como lo

