Los últimos meses parecieron haber transcurrido de una manera tan ridículamente lenta, que a Brooke se le hicieron insoportables. Había sido así desde la noche en que Lyanna las descubrió besando a Melissa en la cocina de su casa. Aquella noche que parecía otra noche normal, terminó siendo la peor de toda su vida. No solo perdió a la mujer que ama, sino también a una de las personas que llegó a tomar mucha importancia en su vida. Lyanna la detestaba desde esa noche. Y Brooke sabía que no podía culparla, porque tenía razón. Ella la engañó. Quizá no como lo hizo Amanda, pero la engañó. En los últimos días, Brooke intentó acercarse a ella para poder despedirse. Pero Lyanna siempre finge estar ocupada, demasiado enojada, o simplemente hace como si no notara la presencia de la chica de ojos

