Escucho que me llaman y la verdad es que no sé qué hacer, termino de secarme la cara y me acerco a la puerta. - ¿Alba, estás aquí? - Me pregunta desde fuera. - Si, ya salgo. - Le digo con un poco de ansiedad por saber quién está detrás de esta puerta. Agarró el pomo y al abrir la puerta lo veo de espalda me sonrío y me acertó a él pero mi sonrisa se borra cuando me doy cuenta que no es Iñaki quien está aquí, detengo el paso y empiezo a retroceder. - Ho-hola. - Le digo pero no con miedo, la verdad es que no entiendo cómo es que no tengo miedo de él sin saber quien es. - Hola Alba. - Me dice dando la vuelta y regalandome una sonrisa. - ¿Cómo te encuentras? - Me-mejor, gracias. - Le digo un tanto tímida. - Te traje desayuno espero que te guste. - Me dice sonriendo ¿Es que nunca dej

