- ¿Qué necesitas Marta? - Le pregunto cuando estamos a una distancia prudente.
- ¿Qué haces con ella? - Me pregunta de la nada y me quedo mirándola.
- Marta, tú y yo lo hemos pasado muy bien en este tiempo, pero no te voy a permitir que me quieras controlar.
- No es control Iñaki.
- ¿Pero has escuchado lo que me preguntaste antes y en qué tono lo hiciste?
- Es sólo que... bueno no quiero que Mauro se enfade contigo porque juegues con su prima.
- Marta, no tienes que cuidarme, ya me cuido yo solo. Además ¿Quién te dijo que voy a jugar con ella?
- Iñaki.
- Marta déjame en paz ¿Si? Esta noche acabo todo lo que teníamos, te dije que no te enamoraras y lo hiciste, simplemente no quiero hacerte sufrir, eres mi amiga y te quiero, pero hasta ahí. - Le digo y me mira sin poder creer lo que le acabo de decir.
- No lo pude evitar, trate, te juro que trate, pero no pude, simplemente fue más fuerte que yo.
- Somos amigos y te dije que la pasariamos bien cuando tu lo propusiste, Marta perdóname pero te lo dejé bien claro cuando empezó todo esto y lo aceptaste, ahora no me vengas con otras cosas, pudiste haberlo dicho antes de que todo llegará más lejos.
- ¿Acaso puedo controlar los sentimientos? - Me pregunta y respiro profundo.
- ¿Podemos hablar de esto en otro lugar y en otro momento? Por favor. - Le digo y ella se va y sé que después tendré que hablar muy bien con ella.
Debí alejarme de ella antes de que esto fuera más complicado, “no debí permitir que esto pasara”, voy pensando mientras me acerco a... me quedo pensando y es cuando me doy cuenta que no me ha dicho su nombre.
- Ya estoy aquí, y perdona. - Le digo sonriendo. - por cierto ¿Cómo te llamas?
- No pasa nada, y... si en verdad quieres saber mi nombre lo puedes buscar en las r************* .
- Lo único que me se es uno de tus apellidos por Mau, será complicado encontrarte.
- Si quieres lo buscas entre tus seguidores o como quieras, eres inteligente lo lograrás. - Me dice guiñandome un ojo y dejándome sin palabras.
- ¿Sabes cuantos seguidores tengo para buscarte allí? - Le digo tratando de convencerla para que me diga.
- Ingeniatela, por cierto, me tengo que ir, mañana me voy muy temprano y tengo que dormir un poco. - Dice poniéndose de pie y yo seguido de ella.
- ¿En serio te irás y me dejarás así? - Le pregunto y ella se ríe.
- Si en verdad quieres saber quién soy, me encontrarás. - Me da dos besos y se va donde Mauro el cual se queda mirándome raro, levanto mi mano en plan de que no he hecho nada y me voy después de despedirme de los chicos, ya no tengo nada que buscar aquí ya que se fue mi entretenimiento.
Miro la hora y son pasadas las dos, decido irme a casa para descansar un poco. Al llegar a casa me encuentro a Santi en el salón.
- ¿Qué haces aquí a estas horas? - Le pregunto cuando me acerco.
- Te estaba esperando. - Me dice y mi reacción no es de mucho agrado.
- Vale, ¿Qué deseas? - Le pregunto sentándome en el sofá.
- ¿Qué te pasa Iñaki? - Lo miro alzando las cejas ya que no entiendo su pregunta. - No me mires así, sabes muy bien a qué me refiero.
- La verdad es que no, no entiendo a qué te refieres.
- Iñaki, tú no eras así con las mujeres.
- Vale, ¿Es eso? Pero desde ya te digo que no me vas hacer cambiar, no después de todo lo que pase.
- Iñaki, pero no todas son iguales que ella, eso lo debes de saber,
- ¿Sabes que? si, tienes razón, mi hermana, mi madre no son iguales a ella y espero en lo más sagrado que mis sobrinas no sean como ella cuando sean mayores y que tu mujer te siga queriendo como hasta ahora lo hace y no te haga lo que ella me hizo.
Dicho eso me levanto y subo a mi habitación, ya estoy cansado de que siempre me digan lo mismo. Me tiro en la cama aún sin quitarme la ropa y recibo un mensaje, busco mi móvil y lo miro.
*Hola Iñaki, tenemos que hablar, no me puedes dejar así sin más.
Estoy delante de tu casa, aquí te espero.*
¿Qué hice para merecer esto? Me levanto sin ningún ánimo de bajar, pero la conozco y si no bajo es capaz de empezar a tocar el timbre y todos están acostados, menos Santi que aún sigue en el salón.
- ¿Aún sigues aquí? - Me mira y se encoge de hombros.
- ¿Dónde vas? - Me pregunta sin dejar de mirarme.
- Marta está aquí y voy a ver que quiere.
- ¿Aún no lo sabes? - No le respondo nada. - Cuando Sandra se fue te quedaste con Marta ¿O tengo que recordártelo? Deja de jugar Iñaki o será peor para ti. - Cuando termina de hablar se levanta y sube a su habitación y yo salgo de la casa.
- ¿Ibas a tocar el timbre? - Pregunto cuando vi que iba entrando al jardín delantero.
- No me respondiste y creí que no ibas a bajar.
- ¿Y si yo no hubiese estado en casa? ¿Qué le ibas a decir a mis padres o a cualquiera de mis hermanos?
- La verdad. - Me quedo mirándola sin saber de qué está hablando.
- ¿De qué verdad hablas?
- Que a pesar de todo me he enamorado de ti como una imbécil.
- No debiste permitir que sucediera, Marta, debiste alejarte.
- ¿Crees que en el corazón se manda?
- Si, soy un claro ejemplo de ello. Marta, no puedo corresponderte a lo que estás sintiendo y tú sabes perfectamente que mi corazón y sentimientos no están aptos para una mujer en estos momentos.
- No lo pude evitar, sólo quería que regresarás de algún viaje para que me busques. - Me dice casi llorando.
- Será mejor que dejes de buscarme hasta que se te pase. - Respiro profundo. - Aunque quiera no puedo corresponderte ya no puedo corresponder a esos sentimientos.
- ¿Sigues enamorado de Sandra? - Me pregunta de la nada.
- Hace un año que se fue ¿Crees que voy a seguir pensando en la persona que me abandonó y que por su culpa no puedo tener el amor mas bonito que se pueda tener? Marta, es mejor que te vayas y que te olvides de mi, hazlo por ti, porque no quiero que sufras por mi que no merezco la pena para tu sufrimiento.
Cuando termine de hablar me voy a la puerta, miro hacia donde está ella de pie y entro a casa sin decir nada más.
*7 Diciembre 2017*
- ¿Qué te parece si le damos la noticia a la familia este sábado cuando lleguemos a Valencia? - Pregunto muy entusiasmado.
- ¿Qué noticia? - Pregunta ella sin dejar de mirar la tele.
- Cariño, la noticia de que vamos a ser padres, sino ¿Cuál otra?
- Ah!!! Esa. - Me sorprende la forma en que habla pero no lo pienso mucho porque quizás ya son hormonas haciendo de las suyas.
- Claro, ya le quiero ver la cara a mis papás cuando diga que serán abuelos o la de mis hermanos cuando se enteren que serán tíos, o la de tus padres ¿Por qué vendrán a cenar, Verdad?
- No, mis padres no van a cenar y nosotros tampoco. - Me dice y no entiendo nada.
- Cariño, habíamos quedado de ir este fin de semana, mi madre ya tiene todo preparado.
- Yo no puedo ir, si quieres ve tú.
- Sandra, ¿Te pasa algo? - Le pregunto porque ya no se ni que pensar.
- Quede de ir con mis amigas, eso es todo.
- ¿Es todo? ¿Sabes hace cuanto tenemos este viaje planeado? No puedo dejar a la agencia por muchos días y me las arregle para esta semana en Valencia.
- Lo siento, quedé con mis amigas y no puedo ir, si quieres ve tú y no pasa absolutamente nada.
Me quedo mirándola y no hablamos nada más, hasta que ella se cansa de mirar la tele y se va a la habitación.
*Actualidad*
- Ggrrr.... - Me pongo una almohada en la cabeza para que no me escuchen.