Narra ambos Caminamos unos cuantos metros, me dio una vara grande para poder apoyarme mientras caminaba de cojita, mientras del otro lado, él era mi bastón para apoyarme, quiso cargarme, pero me negué, aunque me dolía mucho el pie, no quiero que me vea débil, de donde habrá sacado eso que me dijo, que será peor, que se entere porque llegue aquí o que siga creyendo que soy una mujer de esas, es un i***t*. -Será mejor que te cargue, a este paso llegaremos empapados de la lluvia, además podrías lastimarte más el tobillo. -Ya te dije que no, estoy bien, no necesito tu ayuda, es más… suéltame, no creas que me he olvidado de lo que me dijiste, eres un imbécil, suéltame… -Lo empuje, alejándolo de mí, su reacción fue de confusión y en pocos segundos cambió a un rojo intenso de rabia. -Tienes

