Hoy es la estúpida y adinerada reunión. Desayune, busque mis llaves y salí directo a la empresa. - Buenos días, Cristy - dije besando su mejilla. - Ya están allí - señaló mi oficina, dirigí mi vista y lo ví, se ve tan... mierda, no. Suspire - Deséame suerte - Suerte querida - se ríe. Camine hasta mi oficina, cuando entre todos fijaron su vista en mi y al parecer no me reconocieron, es bueno hasta ahora. Me senté. - Buenos días, un gusto tenerlos aquí - El gusto es mío, hemos oído hablar mucho de usted señorita - sonríe Daniel, al perecer si cambié mucho, no me reconoce - Muchas gracias. Díganme en que les puedo ayudar - mire a James quien tenía una mirada perdida y diferente. - Tengo un evento de i********: para esta semana, y necesito que manejes eso - Dijo James, y me vino a

