Cris Rúales salió de casa junto a su novia Luisa, quién lo contemplaba fijamente mientras su novio manejaba en dirección a la playa —¿Estás enojado?—, Cris negó con la cabeza sin quitar la mirada del volante. No sabía cómo decirle a su novia que hace un par de meses la traicionó y que producto de esa traición esperaba su primogénito o primogénita. Soltando un suspiro posó la mano sobre la de Luisa y cuestionó —¿Qué tanto me amas?— La joven sonrió al mismo tiempo respondió. —Mucho, te amo tanto que incluso me trasladé a vivir en tu país—, dijo y con eso acarreó la mirada de Cris. —¿Te mudaste?— Luisa sonrió y se acercó para dejar un beso en el rostro de Cris. —Así es mi amor. Me trasladé porque no aguantaba un día más lejos de ti. —No debiste hacerlo—, dijo el joven estacionando el au

