Grace. Durante las vacaciones de invierno, Oliver y yo aprovechamos de cumplir una misión que veníamos postergando desde hace un tiempo: contarle a su madre. Sabíamos que sería doblemente difícil debido a que Laura ya lidiaba con el evento principal de la jornada: la boda de Greg, el hermano de Oliver. Finalmente, tanto la boda como contarle salieron bien. Después de la boda y la celebración volvimos a la universidad. Laura me paso unas revistas y ya tenemos mi vestido de novia escogido al igual que mi peinado, es increíble lo que se puede hacer con una revista de moda femenina matrimonial. Quedamos en que, luego que nos dieran los diplomas en la universidad al otro día, Oliver y yo seríamos marido y mujer para siempre. ― Esta noche dormiré sola, no quiero escuchar tus ronquidos. ― Dij

