Grace.
Tras el incidente en mi habitación, yo había quedado un poco descolocada y con la cabeza en otra parte. Fue el mismo Thomas quien ofreció una fiesta en un galpón clandestino para que pudiera eliminar toda aquella mierda de mi mente y ciertamente que lo hizo. Aquella mañana desperté con un dolor de cabeza insoportable y una deshidratación incurable, sin embargo, también tenía recuerdos de la noche anterior, de las risas y los tragos que compartimos con mis amigos, de los besos con Oliver y la intensidad con la que estos fueron aumentando hasta que nos tuvimos que detener porque la policía ya había llegado para desalojarnos.
Refregué mis ojos por la luz que estaba entrando por mi ventana. Me levante y camine para mi armario seleccionando la ropa que usaría el día de hoy.
Me metí en el baño y lave mi cara, me quede mirando al espejo, tenía unas ojeras gigantes y mi cabello despeinado. Bufé y cogí el peine rojo con n***o, lo comencé a pasar de arriba a abajo por mi cabeza ordenando un poco mi cabellera.
Suspire pesadamente cuando termine y fui al pantalón que use anoche, algo brillaba en el bolsillo trasero, seguramente era mi móvil o un mensaje de Oliver. Saque el teléfono del bolsillo trasero desbloqueando la pantalla. Un nuevo correo. Abrí el archivo y lo primero que vi fue la dirección del o la que lo envió
verdades1456@hotmail.com
¿Verdades? Falta que me dejen mensajes en los casilleros sobre que alguien me miente y cosas así. Abrí el correo y había un mensaje bastante corto.
«Fotos tomadas a las 9:30 a.m 16/03/2013 en la University Of London»
Fruncí el ceño, estaba curiosa. ¿Fotos? ¿Qué fotos? Abajo del mensaje estaba la multimedia, abrí el archivo y las lágrimas salieron inmediatamente de mis ojos.
Oliver, sin polera y solo con boxers, Marie con solo brasier y bragas. Juntos. Abrazados. Durmiendo. Oliver con los besos marcados en el pecho y en el cuello. Yo lo sabía, sabía que Marie no descansaría hasta arruinarme la vida y me dio en el punto exacto donde más me dolería. El amor.
Lancé mi teléfono a la pared haciendo que la batería volara por los aires. Me pegue a la pared mientras lentamente me sentaba y abrazaba mis piernas, escondiendo mi cabeza en ellas. Me sentía vacía, traicionada, sin vida, sola, mal en general. Esto no puede ser cierto, mi vida es oficialmente, una mierda, una asquerosa mierda. Me levanto del piso y salgo de mi habitación sin importarme nada, sin cerrar la puerta, sin importarme que volvieran a entrar a mi cuarto. Corrí y me encontré con Danielle abrazando a Emily por los hombros mientras ella llevaba una taza de café en las manos con unas ojeras en su rostro. Pasé de largo a su lado sin dejar de correr.
― ¿QUE OCURRE? ― Grita Danielle. Yo no contesté y seguí corriendo. Salí de la torre de chicas y entre a la de los chicos. Sentí que detrás de mi venían las chicas, las sentí corriendo y a Emily quejarse de que íbamos muy rápido.
Entré a la torre de chicos, tomé el ascensor hasta el piso 6. Corrí hasta el final del pasillo y entre a la habitación 504 que tenía el gran cartel de madera escrito con: «Oliver Murphy― 504»
Sin siquiera tocar abrí la puerta, encontrándome con el chico que amo dormido con Marie a su lado. Lentamente, Oliver abrió los ojos y por mi parte yo no paraba de llorar. Miro a su lado y vio a Marie, se espantó y se movió para un lado alejándose de ella y provocando que se despertara.
―Yo...yo...ya entendí todo, mejor me voy. ― Dije mientras caminaba a la puerta y me sacaba el collar que decía: Siempre Juntos♡. Si, el collar que Oliver me había regalado en la graduación, poco a poco cayó al suelo y en ese momento comencé a correr. Emily y Danielle recién habían llegado y abrieron los ojos como platos cuando vieron a Marie parada junto a Oliver prácticamente abrazándolo.
―Sí, cariño, mejor vete, mi novio y yo estamos ocupados. ― Dijo moviendo la mano haciendo un gesto para que me largara
― ¡Grace! ― Gritó Oliver. No le hice caso y seguí corriendo hacia la torre de chicas para poder encontrar un refugio. Me metí en un par de callejuelas mientras Oliver corría detrás mío, en boxers y con el pelo desordenado.
Llegamos al edificio de chicas, Oliver iba a entrar conmigo, pero gracias a Dios había un profesor cerca.
― ¡Profesor! ¡Él quiere entrar a la torre de chicas! ― Grité, él corrió a nosotros y yo me escondí detrás del profesor mientras el regañaba a Oliver. Al final, pude volver a mi cuarto y lo único que pude hacer es lanzarme a la cama y llorar las lágrimas que ni siquiera sabía si me quedaban.
Oliver.
Soy un maldito estúpido, maldito estúpido, estúpido, estúpido. Regresé a mi habitación después de no haber podido alcanzarla. Todavía Emily y Marie se estaban peleando, pero Danielle tenía a Emily de la cintura evitando que se lanzara a golpear a Marie y Mike sostenía a Marie quien también quería golpear a Emily.
― ¡ERES UNA ASQUEROSA PUTA! ― Gritó Emily.
― ¡NO ES MI CULPA QUE OLIVER ME PREFIRIERA A MI QUE A Grace! ― Gritó Marie de vuelta.
― ¡Cállate y búscate tu propio novio! ― Gritó Emily al mismo tiempo.
― ¿EN SERIO? ¡PERO OLIVER Y YO TUVIMOS SEXO DEL BUENO! ¡MEJOR DEL QUE TUVO EN SU VIDA! ― Gritó Marie y allí decidí intervenir, tomé a Marie del brazo y la saqué de mi cuarto quedándome con Emily y Mike dentro. Cuando pareció que todo se había calmado Emily se trató de abalanzar sobre mí, pero afortunadamente mi amigo la atajó entre sus brazos primero.
―No te vuelvas a acercar a ella. ― Dijo con los dientes apretados.
―Si lo hago... ¿Qué? ― Pregunté.
―Te castro yo misma. ― Dijo antes de salir de mi cuarto junto a dejándome solo con Mike quien después de un largo silencio.
― ¿Qué hago? ― Le pregunté mientras las lágrimas empezaban a exigir salir de mis ojos
―Dudo que puedas hacer algo en esta ocasión amigo mío. ― Dijo moviendo la cabeza.
―Pero tienen que creerme, yo no hice nada. ― Le susurré.
―No tienes que convencerme a mí, tienes que convencer a Grace, suerte con eso. ― Dijo saliendo de mi cuarto. Comencé a lanzar todas las cosas posibles, chalecos, marcos de fotos, botellas, cuadros y todo lo demás hasta que vi que en el suelo había roto el marco de la foto donde salíamos Grace y yo para las navidades que pasamos juntos. Fui a recogerla y al lado de la foto había algo brillante, lo tome en mis manos y lo examine. Era el collar que le había regalado, eso significa solo una cosa.
No quiere saber nada de mí.