Amal se despertó y se encontró abrazada por una sólida pared de roca formada por los brazos y el pecho de Michael. Justo en ese momento, dónde se conecta el sueño con la vigilia, Amal recordó todos los sucesos anteriores con detalle. Y sintió nuevamente la angustia invadirla. Recordó haber llorado gran parte de la noche hasta quedarse dormida, en sus brazos, y también como Michael le susurraba cosas al oído para tranquilizarla mientras la acariciaba de manera consoladora. Sentía los ojos hinchados de tanto llorar. Se dio vuelta dentro de los brazos de él y lo miró de frente, el aún dormía. Era la primera vez que lo veía en un estado de tanta fragilidad. Se dio cuenta de que, más allá de la dureza era un hombre muy atractivo. Tenía unas pestañas muy largas que reposaban sobre sus meji

