Se unieron en una casa de seguridad propuesta por la propia Ariana. Era una casa de unas personas que luchaban con la resistencia contra el estado islámico. Allí fueron Michael, Martín y la propia Zora que dejó a los niños al cuidado de una vecina. Aunque ella no iba a participar, la invitaron para que estuviera al tanto y pudiera dar su opinión militar y táctica. Al fin de cuentas no en vano había sido generala. También estaban algunas mujeres de los rangos más altos del ejército kurdo de mujeres, que estaban al mando de la generala Ariana. Esta había conseguido los planos del lugar donde estaban detenidas Zaira y Amal. Ariana estaba vestida con ropa militar, camuflada. Una chaqueta, pantalón, y botas acordonadas. Su cabello recogido en una cola de caballo. En ese momento se encontrab

