Nataniel rio a carcajadas en señal de burla. —Ahora quieres huir ¿verdad? primero le pides que no nos permita firmar esos papeles y ahora quieres que él se dé prisa para tu huir y no devolverme nunca esa esclava que solo le pertenece a la mujer que de verdad amo. Gritó. —Hermano, perdón que me meta en sus asuntos, pero es que sus gritos se escuchan hasta la cocina y me he preocupado—. Interrumpió Kervin. Cuando la chica subió a la habitación, su cuñado la siguió y se quedó detrás de la puerta para escuchar, en pocas palabras él no viene de la cocina, sino que estuvo allí por si algo pasaba y la chica necesitara de su ayuda como está ocurriendo. Él no va a permitir que su hermano la trate injustamente mientras defiende a toda costa a la verdadera malvada. Es por eso que ahora ha d

