9

1038 Words

No habían pasado ni dos minutos cuando ella estaba de regreso. Nataniel había ordenado que la detuvieran y la trajeran a sus pies. —Te lo advertí, pequeña zorra. —Usted, es un loco, ¿cómo se atreve a retenerme por la fuerza? Reclamó. —La que se va a volver loca eres tú si no aceptas firmar el acuerdo. —Y no, yo no lo he elaborado, mi hermano menor es abogado de profesión y se ha ofrecido a elaborarlo esta mañana después de ver las fotografías en todos los sitios de internet, ni yo mismo sé que es lo que contiene ese documento. —¿Y con qué fin se supone que yo debo de firmar eso? Ahora Camila estaba asustada. —Le vamos a hacer creer al mundo, que somos novios, que nos amamos y que es normal que tengamos relaciones sexuales en donde a nosotros se nos dé la gana, esto también te b

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD