Familia

1312 Words

Sin apartar la vista del paisaje, reinició sus pasos lentamente. Al no estar prestando atención, no fue capaz de notar a la anciana que venía hacia ella, revisando distraída el estado de las frutas en la canasta que traía. —¡Disculpe! —se disculpó espantada la Omega cuando ambas chocaron. La canasta cayó al suelo, esparciendo todas las frutas en distintas direcciones. Hana rápidamente buscó recogerlas, recriminándose por su falta de atención. —No te preocupes, cariño. —la anciana de cortos cabellos ya blancos sonrió. Una Omega, adivinó, a pesar de su ya apagado aroma a margaritas. —Eres muy amable, gracias por recogerlas por mí. —Hana sonrió de vuelta, y la mujer la observó detenidamente por unos instantes. —Te pareces a mi nieta. —susurró nostálgica. —¿A su nieta? —preguntó curiosa. —

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD