su parte de la historia

1141 Words
Me voy a mi cuarto para intentar dormir un poco, mañana me tengo que despertar temprano y quiero estar al 100, decido apagar mi celular, no sin antes mandarle un mensaje a Ale diciéndole que estoy bien y que ya me voy a dormir, me pongo la pijama y salgo un momento a la cocina por un baso de agua, sin darme cuenta abro la puerta y veo algo que no debía a ver visto, estaban ellas dándose un beso, al verme saltaron por la impresión y se separaron -- perdón sólo venía por un poco de agua ( les dije bajando la mirada ) -- emm... No te preocupes, pensé que estabas dormida. ( dijo mi jefa ) -- si ya me voy a descansar, que tengan buena noche --descansa ( me dijo la secretaria) Entre y salí de la cocina sin levantar la mirada fue un momento muy incómodo para todas y no sabía cómo manejarlo, a la mañana siguiente al despertar mi jefa ya me esperaba. -- necesito hablar contigo ( me dijo ) -- si, cuénteme, ( le dije ) -- respecto a lo que crees que viste anoche, quiero que ..... -- tranquila, yo no vi nada, igual es algo en lo que no me debo meter ( le dije antes de que terminará de hablar ) -- gracias -- no, no es nada sólo cumplo con mi deber pensé que a partir de ay todo sería muy incómodo pero al contrario todo fue más natural, ella parecía sentirse bien con la idea de que yo supiera incluso llegó a pedirme opinión al respecto, a mi por otra parte me gustaba ser su amiga, y me encanta que la gente confíe en mi, durante el viaje que tuvimos el fin de semana ella me contó su historia y me dijo el miedo tan grande que tenía si lo que sentía por otra mujer podía quitarle a sus hijas y todo por lo que había trabajado. Mi jefa.. conozco a Carolina mi secretaria hace mucho tiempo, ella siempre me ah parecido muy dulce además de que es una rubia hermosa, pero lo que más me gusta de ella, es la clase de ser humano que es, esa mujer es comprensiva, atenta, detallista, solidaria, y llegó en el peor momento de mi vida, pero fue el tiempo mas oportuno, llevaba meses discutiendo casi a diario con mi esposo y ni para que te cuento del sexo, ya no me quería tocar y siempre me cuestione si era mi culpa o no, solía llegar con los ojos hinchados de tanto llorar a la oficina y todo fue peor cuando encontré una camisa de él manchada con labial rojo, ese día la pelea fue tan grande que incluso llegó a pegarme, por fortuna las niñas no estaban en la casa ese día, la mamá de él se las a via llevado, salí de la casa corriendo tomé mi auto y simplemente maje sin rumbo, sin darme cuenta llegue a un lugar en el que nunca a via estado, era un mirador donde se podía ver toda la ciudad, me bajé del auto y sin importarme nada lance un grito y caí de rodillas llorando, ella se me acerco, yo no sabía que estaba ay, se lanzó de rodillas y sin preguntarme nada sólo me abrazo y me prometió que todo estaría bien, eran pocos los momentos que la a via visto en mi oficina y por alguna extraña razón Siempre sabía que decir para hacerme sentir bien y cada día luchaba hasta sacarme una sonrisa, fue especial conmigo desde el primer momento, ese día demoramos un buen rato abrazada la una de la otra, le conté lo que me a via pasado y pude notar en sus ojos lo furiosa que estaba, lloro conmigo, luego por algún motivo al finalizar el momento terminamos riéndo,era indiscutible que ella causaba algo super positivo en mi , y la verdad a mi me encantaba, yo estaba tan necesitada de afecto y ella parecía tenerlo todo sólo para mi, ese día al irme a casa la abrace por última vez y me fui diferente a como vine, me sentía calmada eh incluso un poquito feliz por aquel momento, al llegar a mi casa mi esposo no estaba lo cula le agradecí al cielo, no quería verlo, a si que pude dormir tranquila, al día siguiente me desperté muy temprano quería irme ante que el llegará, camino a la oficina pase por unos chocolates y una rosa, quería agradecerle a Carolina por lo mucho que me a via ayudado, llegue a su escritorio y le deje la caja de chocolates con la rosa en sima y una nota que decía " gracias por lo de anoche personas como tú son las que el mundo necesita, que suerte tan grande a verte conocido" no sabía cuál sería su reacción pero estaba convencida que le gustaría mucho, a la media hora ella entró a mi oficina con una gran sonrisa, me abrazo y con lágrimas en los ojos me dijo que era el mejor detalle que le habían echo, me sentí tan feliz de hacerla feliz que sólo quería hacerlo de nuevo, los días siguientes a ese fueron mucho mejores, en mi casa todo estaba mal pero al menos podía escaparme para la oficina y olvidarme de todo, ella permanecía siempre pendiente de mi y yo me preocupa por ella creo que todo paso sin darme cuenta, y sin ninguna mala intención, una noche cualquiera mi esposo quiso tener relaciones conmigo y cuando estábamos en medio del acto mi cuerpo estaba con el pero mi mente estaba con ella, fue muy raro pero no quise darle importancia, a la semana siguiente y justo cuando pensé que todo se a via arreglado me enteré que mi marido me a via engañado de nuevo pero esta vez no me dolió tanto como la última, fui a visitar aquel lugar que una vez conocí pero esa vez la cite a ella, cuando llegue ella estaba ay esperándome con una botella de whisky en la mano y un par de copas, de nuevo le conté la situación y juntas nos tomamos toda la botella, ese día al despedirme no borracha pero si con muchos tragos encima me acerqué a ella la tomé de la cintura y ella puso sus manos alrededor de mi cuello me acerqué lentamente y sin saber que pasaba me deje llevar por el momento, me perdí en esos hermosos ojos verde y pude sentir que para ella yo no le era indiferente, se acercó tanto a mi que podía sentir su respiración y yo sin pensarlo la bese, en ese momento realmente sentí que el tiempo se detuvo, desde entonces esto que sentimos no se a podido detener y cada vez es más difícil mantenerlo en secreto
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