— ¡Esa maldita perra! —Dijo con furia azotando el espejo de mi habitación —Solo cree que porque es flaca me lo puede quitar, es una puta regalada —Dije tomando el vaso de vidrio que estaba en mi mesita de noche para lanzarlo contra la pared. —Ella sabía que yo lo quería y aun así me lo quitó, me robó a mi Víctor y aun así la muy estúpida se hace llamar mi mejor amiga, es una zorra enmascarada y me va a escuchar —Dije tomando el celular que estaba sobre mi cama. Marqué su teléfono y tuvo descaro de contestarme. —Hola Rose ¿Cómo te encuentras? —Dijo con una voz dulce. —Hola Darling, estoy bien, llamaba para saber cómo estabas —Dije sonando calmada. —Estoy bien, ahorita en un rato saldré con Víctor. —Comentó. Sin duda es una cualquiera. —Me alegro de escuchar eso, es bueno saber que su

