Valentín.
Mila esta hablando con Nea y Lana en el sillón, mientras yo estoy pensando como escabullirme para estar un momento a solas, no quiero que ella me vea mal, que vea lo preocupado que estoy.
Trato de mantener la calma, de no pensar lo peor, pero es que no tengo demasiadas opciones, ¿Qué voy a hacer?, eso se repite una y otra vez en mi cabeza.
Se que los chicos ya son grandes, pero como mierda voy a hacer con ellos solo? No puedo definitivamente no puedo pensar que mi vida sea yo y solo yo, porque esa estúpida frase que dice "Hasta que la muerte los separe" es horrible por dios! yo lo dije, esto es para siempre y quiero que así sea para siempre.
Siento que me voy a derrumbar, mi mente no tiene fuerza y mi angustia esta desbordándome, me pregunto si le habré dicho las veces suficiente que la amo?, habré sido el esposo que ella merece?, mierda! es que quiero hacer tantas cosas con ella, necesito mucho mas tiempo!.
- Val ¿Cómo estás? - Martín se sienta al lado mío.
- Para la mierda! - respondo mientras miro a Erik que esta cocinando con cara de tragedia.
- Tranquilo amigo! no te hagas la cabeza, hay que esperar! - dice mi amigo apretando mi hombro.
- Ella va a estar bien! - dice Erik muy serio.
- Eso espero! - suspiro y cubro mi rostro con las manos.
- Tomi!! - Erik llama a su hijo.
- Qué pasa pa?! – él le hace seña que se acerque a la cocina.
- Seguís cocinando vos? - Tomi asiente y Erik me hace seña que salgamos.
Salgo al patio de mi casa y camino hacia una zona alejada apresurando el paso porque ya no lo aguanto mas, me siento en el suelo apoyado sobre una pared y empiezo a llorar como nunca.
- Ey chabón cálmate! - Martín se sienta al lado mío y me abraza.
No puedo parar, no puedo siquiera imaginar que algo le pase, no puedo, esto es demasiado para mí.
- No puedo vivir sin ella! no puedo y me acabo de dar cuenta de eso! - confieso llorando como un niño pequeño.
- Lo se amigo, lo se! - siento que me abrazan otros brazos y supongo que Erik se sumo a nuestro abrazo colectivo.
- Mila es una mujer fuerte, además nada esta dicho aún! - dice Erik para consolarme.
- Ella es mi vida, ella es mi felicidad, tengo tantas cosas por hacer con ella, necesito decirle te amo al menos un millón de veces mas! - no puedo parar de llorar.
- Escúchame una cosa! - Martín me agarra de los hombros. - No podes apresurarte con las hipótesis, porque estas se sacan con evidencias si? - cierro los ojos tratando de detener las lágrimas que no paran de salir.
- Escúchalo el tiene razón! estas ahogándote en un vaso de agua. - seco mis lágrimas con mi remera.
- Es verdad! debería calmarme, tengo que estar fuerte para ella - suspiro acongojado. - Les juro que yo sin ella no puedo! - miro a mis amigos que vuelven a abrazarme.
- Y no vas a estar sin ella, porque si tiene que luchar contra algo, vos tenes que hacerlo con ella! - dice Erik con voz firme como si estuviera regañándome.
Trato de moderar mi respiración y que no sea evidente que me oculte para llorar como bebé.
- Me veo muy mal? - pregunto mirando a Martín que revolea los ojos mientras niega.
- Y la verdad que te vez como la mierda! - respiro varias veces y seco mis ojos tratando de que no se vean rojos.
- No quiero que ella sepa que estoy mal, no quiero que encima de todo esto tenga que preocuparse por mi. - ellos me dan una palmada en la espalda.
- Haber mírame! - dice Erik y me escanea el rostro.
- No te vez tan mal! - me sonrió porque hace dos segundos me veía de la mierda y ahora según el me veo no tan mal.
- Gracias de verdad! - ambos se encogen de hombros.
- Entremos que Tomi seguro ya termino de cocinar! - comenta Erik mientras caminamos.
- Que bien que Tomi cocine! es un buen partido- Erik me mira.
- Ni se te ocurra mencionar a él y Penny porque lo castro a mi hijo! - me empiezo a reír.
- Erik yo soy el papá y no me parece una idea tan loca - el niega en desaprobación.
- Ella es mi ahijada ningún se le va a acercar hasta los 25 por lo menos. - no aguanto y mi carcajada habrá resonado bien fuerte.
- Ay boludo dale! como te vas a poner con tus hijas? - su cara se trasforma, no le gusta nada la idea.- Yo tengo a Gabi y Martín a Dante! - se puso rojo.
- Mantengan a esos pendejos alejados de mis hijas y a tu hijo! - señala a Martín que se mata de risa - Lejos de Cali, ya veo que saco tus gustos! - Martín resopla.
- De nuevo con lo mismo? Ya supéralo, lo que paso con Susan es historia viejísima! - Erik suspira y entra a la cocina.
- Tiene un gran problemas de sobreprotección y celos - digo mirando a Martín.
- Ese hombre va a ser un problema para sus hijas, lo peor es que ellas van a hacer lo que quieran, tienen el carácter de Nea! - asiento.
- Con Penny! - no puedo evitar reírme - Se pone loco por pensar que Penny tenga un novio, hay pobre mi hija. - Entramos y todos están acomodándose en la mesa.
Me acerco a Mila que esta sentada y acaricio sus hombros.
- Cómo estás vida? - pregunto para después besar su mejilla.
- Mejor! - sonríe y me siento al lado de ella.
La comida trascurre bien, sacando la parte que Mila apenas pego dos bocados.
Si eso es estar mejor, no quiero verla peor.