—¿Cómo te fue? — preguntó Adrián levantándose del sillón para darme un abrazo apenas crucé la puerta. —Me fue muy bien, gracias — contesté rodeando su cuello con mis brazos — ¿Estabas esperándome? — agregué. —Obvio, ya es un poco tarde, me pareció extraño — respondió él separándose de mí. —Es que fuí a visitar a papá, no iba desde hace una semana y pensé que seguro me extrañaba, además quería hablarle sobre todo lo que ha estado pasando en mi vida últimamente. —¿Se molestó? — indagó Adrián tomándome de la mano y guiando mi cuerpo hasta el comedor. —No, aunque si cree que debería tener un plan B por si algún día esto deja de funcionar — respondí con total sinceridad. —Es lo más coherente ¿no crees? —Pues sí, aunque te extrañaría. —Yo también te extrañaría mucho — respondió él acercá

