JASPER
Terminé haciendo una cita para ver que puedo obtener en Martina, Gio me lo recomienda ampliamente, y cuidan mucho los contratos y que todo se rija conforme a la protección de las personas.
En esta ocasión decido ir solo, no quiero que Charlotte, o Scott sepan de esto. Debo decir que cuando llego, la sorpresa que me llevo es muy grata, la chica que esta sentada, evaluándome de forma descarada, es muy guapa, su cabello es castaño obscuro, y rizado, pero no ese chino que parece resorte chico, sino cae en ondas sobre sus hombros. Sus ojos son verdes, o eso creo, porque sus largas pestañas hacen algo de sombra sobre ellos, sus facciones son finas, incluso parece mas joven de lo que podría apostar que es. Su sonrisa es extrañamente contagiosa.
Me invitan a sentarme y Martina comienza a explicar, lo que podemos hacer, y los arreglos, pero yo no dejo de ver a la chica frente a mi, además de que estoy extremadamente nervioso, y comienzo a entrar en pánico, digo ¿Qué carajo estoy haciendo? Creo que literalmente me estoy vendiendo, a esto se le llama prostitución, y por mucho, es ilegal, además la chica frente a mi, parece ser ese tipo de chicas que terminará lastimándome, tal como hizo Crystal, y esa vez, no fue bueno para mi, ni para nadie a mi alrededor.
—Disculpe, señorita Martina—Dice la chica frente a mi, que no recuerdo su nombre, porque estoy en pánico
—¿Si? ¿Tiene alguna duda? —Pregunta mirándola a ella
—No, no es eso, es solo que el señor Samasa, dudo que este poniendo atención, entonces, no se si pueda hablar con él un momento a solas…—Martina la mira sorprendida, al igual que yo, ¿Cómo supo que no estoy en la platica?
—No puedo permitir eso, podrían llegar a un acuerdo…
—Oh, no me mal entienda, no quiero pasar sobre usted, ni nada—Dice ella con voz suave, voz que comienza a calmarme un poco—Solo quiero hablar con él, para sentirnos cómodos
Por algún motivo Martina accede, y se va. Sé bien que mi respiración esta agitada, mi mano izquierda esta sobre la mesa, y ella la toma, pero me quito de su tacto
—Lo siento—Dice poniendo sus manos sobre la mesa, pero después me extiende un vaso de agua, acepto y me lo tomo de un trago—También para mi, esto es nuevo
Dice y la miro a la cara, que esta jugando con sus manos sobre la mesa
—¿Qué te hace pensar que es nuevo para mi? —Le pregunto curioso—¿Es tan obvio?
—Si—Dice mirándome, con una sonrisa tímida, la cual le regreso—Mi nombre es Samantha, por si no lo escuchaste
Me extiende la mano, dándome la oportunidad de empezar de cero, yo la tomo.
—Jasper—Le digo, y suspiro ahora mas tranquilo, y ella asiente, con una sonrisa, ahora con mas confianza.
—Bien Jasper—Dice, y recarga sus codos en la mesa—No sé porque estas haciendo esto, tus motivos tendrás, y los respeto
—Gracias—Le digo sintiéndome mucho mas calmado
—Pero yo necesito esto, porque sino mi hermano y yo perderemos todo
—¿Todo? —Le pregunto, porque ella parece que lo tiene todo
—Mi abuelo se retira, y quiere que me quede con la empresa, y como es lógico nadie en la familia quiere ese
—¿Tu quieres quedarte con la empresa?
—No realmente—Contesta con seguridad, y parece sincera, yo me sorprendo—Pero si cualquier otro toma el mando, nos dejarán sin nada, incluso nos quitarían lo que por ley nos corresponde
—¿Son hijos ilegítimos? —Pregunto con algo de burla y ella frunce el ceño, con obvia molestia, pero trata de recuperarse, y como he dicho antes, soy idiota, y tengo un don para atacar a los ricos, impresionante—¿Aventura de papá? ¿Y no los puede reconocer?
—Mis padres murieron—Y por su mirada tan sombría es un tema del que no habla, pasa saliva
—Mierda—Digo—Que imbécil, lo siento
Le digo y ahora soy yo quien toma su brazo, y lo acaricio suavemente. Pero ella suspira y se compone rápido.
—Esta bien, fue en un accidente, hace mucho—Se quita de mi tacto y suspira de nuevo. —Sé que lo que pido es mucho, porque perderás el tiempo durante un año— noto como con su mano izquierda pasa su pulgar por cada uno de sus dedos, apretándolos,
—Listo, se termino el tiempo—Dice Martina, tomando asiento, y vuelve a explicar todo, pero una parte de mi dice que no debo aceptar esto, que saldrá mal, además estar con ella implicaría regresar a un mundo que no quiero, además de cruzarme con personas que prefiero se queden en el pasado y en el olvido.
—Entonces—Dice Martina—El primer pago es por 50 mil, y en cuanto vivan juntos y se casen ella se hará responsable de tus gastos, y al firmar el divorcio se te darían los otros 50 mil.
—Creo que no—digo levantándome—Les agradezco de verdad, y Sam, espero encuentres lo que buscas, pero yo no puedo hacerlo, lo siento, que tengan un buen día.
Cuando salgo, me quedo afuera, esperando calmarme, mis manos tiemblan un poco. No sé cuánto tiempo pasa.
—Jasper—Escucho atrás de mi, me giro y Samantha, esta atrás de mi, mirándome con esperanza, no es tan alta, no es bajita, pero lo alto de su cabeza, apenas si llega a mi barbilla. Es delgada, muy delgada.
—Samantha—respondo, mirándola a los ojos, regresando su sonrisa
—Sé que esto es difícil, y no quiero presionarte, pero ya hable con Martina, y duplicaré el pago para ti, por favor, piénsalo. Si es por el tema del sexo, puedes estar con otras chicas, en discreción, nosotros no tendremos ese tipo de relación, solo debes estar presente en algunas reuniones, el matrimonio no sería algo grande, solo ir al registro, al igual que el divorcio, no tenemos que conocernos, ni mucho menos. Solo seria en apariencia, si tienes alguna otra petición, solo habla conmigo.
—Sam…—Comienzo a decirle
—Este fin de semana, tengo una cena familiar, aquí esta la dirección—Me da un papel con una dirección escrita por ella—Este es mi numero, si cambias de parecer, en verdad lo necesito Jasper.
Se despide de mi con calma, se da la vuelta y se va, la veo alejarse de mi.
Cuando regreso a la cafetería ya esta todo listo para trabajar, de inmediato las miradas se dirigen a mi
—¿A dónde fuiste? —Pregunta Scott claramente molesto, rara vez le miento, o le oculto cosas—¿Y tan bien vestido?
Dice entrecerrando los ojos con sospecha. Me rio suavemente.
—tuve una cita—Digo sonriendo de medio lado y literalmente los tres se sorprenden
—¿Una cita? —Pregunta Scott, aun con sospecha y sarcasmo
—En el Bar de Gio, conocí a una chica, y hoy la vi, fuera de la fiesta—Le digo, es mentira, pero no del todo. Pero mi hermano se relaja un poco.
—Pensé que no tenías citas—Dice Brin con algo de molestia, y tristeza, yo sonrío, ignorando su reproche
—Siempre hay una primera vez—Digo, mientras me desabrocho los botones de la polo—Me voy a cambiar, y bajo a ayudar
Dejo el papel, que me dio Sam en mi cajón, mientras me cambio por una sola camisa blanca. La estoy abrochando cuando alguien entra a mi cuarto, pienso que es Charlotte o Scott, pero cuando giro, siento de inmediato unos labios suaves sobre los míos. Me alejo de inmediato, y miro a Brin sorprendido
—Briana ¿Qué haces? —Le digo terminando de abrochar mi camisa. Odio que la gente me vea sin ella. Ni si quiera Scott.
—Si has decidido, tener citas—Me dice girándome con fuerza, y de nuevo estampa su boca en la mía, su mano va a mi m*****o, que gracias a tu estimulación reacciona, al igual que todo mi cuerpo, mis manos la acarician aprieto sus nalgas, y la cargo por los muslos, para sentarla en el buró, colocándome entre sus piernas, su falda se sube hasta sus muslos tan blancos y suaves. Los acaricio con deseo. Sé que dije que Brin no me interesa en lo sentimental, pero soy hombre, y ella se pone en bandeja de plata frente a mi, yo no tengo relaciones amorosas, pero tengo necesidad, y a veces en el bar de Gio, me enrollo con alguna u otra chica, nada que involucre desnudarse, solo bajo mi pantalón y las cojo, rápido, nos complacemos mutuamente, y eso es todo. Justo ahora llevo 3 meses sin sexo, y Brin me lo pone fácil, para mi sorpresa, se desabrocha su blusa, y baja su brasier, sus pechos son pequeños, pero apetecibles, mi boca, toma uno de sus pezones, trata de quitarme la camisa—He deseado esto desde hace mucho
—No—Le digo quitando sus manos de mis botones, tomo sus muñecas, y subo sus brazos arriba de su cabeza, los sostengo con una mano, mientras con la otra bajo mi pantalón y bóxer, me pongo un preservativo y sin mas la embisto, ella gime de placer, con mi otra mano, tapo su boca, lo que menos necesito es que abajo sepan lo que sucede aquí. La embisto duro, rápido, siento como tensa sus músculos, al llegar al orgasmo, la suelto, para girarla, hacer que se recargue en ese mismo buro, y levante su culo, donde la penetro de nuevo, la tomo de la cadera, hasta llevarme a correrme, y por una fracción de segundo, es el culo de Samantha el que esta en mi mente, ese que se alejó de mi, llego cuando ella lo hace de nuevo.
En cuanto termino, salgo de ella, me quito el condón y voy al baño a deshacerme de él. Cuando regreso al cuarto me estoy fajando de espaldas a ella. Y un sentimiento de culpa me invade, creo que deberé hablar con Scott. Pero entonces ella me abraza por la espalda
—¿Qué haces Briana? —Le pregunto quitando sus manos de mi cintura, y moviéndome para agarrar un cinturón, ella me mira desconcertada—Brin, yo…
—¿Fue solo sexo cierto? —Me dice con tristeza
—Lo siento Brin—Le digo acercándome a ella
—Pensé que ya estabas aceptando salir con chicas…—Dice triste—Como tuviste una cita
—Sam y yo no tenemos ese tipo de relación—Le digo—Y no la tendré con nadie Brin, siento que te hagas ilusiones, y perdón por esto—Le digo señalándonos
—¿Por qué lo hiciste? —Dice ella con voz cargada de reproche
—Brin, llevaba 3 meses sin acostarme con nadie, y tu… bueno tampoco soy de piedra
—Ya—Dice saliendo del cuarto y azotando la puerta, carajo, que imbécil soy.