Capítulo — La Ira del Alfa y los Celos de su Luna El día había comenzado tranquilo en la manada de Luna de Acero, pero Demián no podía quitarse la preocupación de encima. Habían perdido el 25% del ganado en un golpe maestro. Y no era un robo cualquiera: Había sido planeado. Desde dentro. En el frigorífico, los números no cerraban, las cámaras habían fallado misteriosamente, y las pistas eran pocas... pero claras. Alguien los estaba traicionando. Aunque todavía no podía probarlo, Demián ya sospechaba que Fátima Romand estaba detrás de todo. Y no podía olvidar aquella escena incómoda de días atrás: Flashback Julieta Núñez, una de las accionistas humanas del frigorífico, se le había acercado demasiado. Joven, bonita, pero con la ambición brillándole en los ojos como una enfermedad

