Heather —No creo que sea para tanto. Se me viene a la cabeza la conversación de esta mañana con Ángel. No se parece en absoluto a lo que Dani me está contando, aunque por alguna extraña razón, creo a la persona que tengo enfrente. Si Ángel no es de fiar, no quiero saber nada más sobre él. —A veces eres tan inocente... —sonríe de lado, tocándome la barbilla durante una milésima de segundo. —¿Por qué? —Creo que ya has hecho más de dos preguntas. Coloca su mano sobre mi pierna, y tengo que controlarme e ignorar las pequeñas descargas eléctricas que siento. —Venga, Álvarez. Se supone que nos estamos conociendo. Es más, no has terminado de contarme toda la historia, así que técnicamente no son más de dos preguntas, sino solo una. —j***r con tus teorías. A pesar de su cabezonería, asie

