Mientras comían, muchos de los invitados observaban a Fabián con disimulo, varios por morbo al ver que el guapísimo novio de Cassandra era ciego, y otros porque sabían quién era y que era famoso. Fabián definitivamente estaba agradecido por no poder ver ya que sabía que le miraban y eso le hubiese incomodado sobremanera. Él sabía a la perfección que era muy guapo, se lo decían todo el tiempo y recordaba que de niño solía ser mucho mas bonito que los demás niñ*s de su escuela o su grupito de amiguitos, pero no le gustaba que sólo vieran en él eso, quería que la gente le viera como realmente era. Por eso procuraba en mostrarse siempre afable y con buen sentido del humor, le gustaba hacer reír a los demás con sus ocurrencias o sarcasmo, aunque una parte de él también disfrutaba incomodar a

