- ¿A donde vamos?. Preguntó Cassandra a Fabián al ver que el conductor había cambiado de rumbo tras haber hablado con él cuando ella bajó a una tienda de autoservicio para comprar unas aspirinas. - Es un secreto. Respondió éste sin dejar de sonreír (para variar). Cassandra miró al conductor quién a su vez la observó por el espejo. Llegaron a un restaurante muy elegante, al descender del vehículo, comprendió por que Fabián había insistido en irse a cambiar a sus respectivas viviendas por ropas más formales. Una vez en la entrada se percató de que la hostess era también ciega. - Buenas noches. Les dijo cuando les escuchó acercarse. - Buenas noches. Respondieron Cassandra y Fabián al mismo tiempo. - ¿Cuentan con reservación?. Les preguntó la chica. - Sí, reservé hace varias seman

