Narrador: A la mañana siguiente, los jóvenes se levantaron y luego de desayunar algo ligero se fueron al gimnasio a ensayar, pues los conciertos se acercaban y había que intensificar las prácticas. Dana se había levantado muy temprano, había salido a correr como le era habitual, luego se dirigió al gimnasio y ordenó por completo el lugar, así que ya se encontraba allí cuando todos llegaron. Geon saludó a todos y luego le dirigió una reverencia a ella, haciendo notar que el saludo le iba dirigido directamente. Por supuesto la joven le correspondió y esbozo una enorme sonrisa. Ya no estaba siendo ignorada por él, al contrario, si hasta le había saludado especialmente. Eso la llenó de felicidad al punto que su corazón palpitó con rapidez y descontrol. Seguramente hasta se hubiera sonrojado y

