Capítulo 43— Secretos Narrador Llegando a casa un poco agitado tras la conversación con Simón y Nebra, Federico sentía cómo las palpitaciones de su corazón golpeaban su esternón. La negativa de este par solo le complicaba todo, colocándolo en desventaja frente a su hijo. No tenía mayor información de Seth, que planeaba hacer, y que tanto sabía de la malversación de fondos. Caminando por la amplia estancia de la mansión Arias Green, Federico se detuvo por un instante para observar a Lilian desde lejos, quien se encontraba en el pequeño minibar sirviéndose un trago, y sonriendo de lado procedió a negar. Era increíble como una mujer como ella terminase en ese estado, porque sí, a pesar de su edad, y la vida de excesos que llevaba, Lilian seguía siendo una mujer hermosa, deslumbrante. Por d

