Llevaba en la empresa 15 años, desde que entré con 21 años. Mi trabajo dentro de la empresa hacía que cada cierto tiempo me enviasen a un nuevo destino. ¿Por qué había aguantado tanto tiempo? DINERO. Cobraba más del doble que cualquiera de mi categoría y, además, me pagaban el alquiler del piso. Llevaba un par de meses en el nuevo destino. Cada sábado por la mañana me iba con el coche a un centro comercial de una localidad cercana para hacer la compra. Era el segundo sábado de septiembre. La mala suerte hizo que la mañana no fuese buena. A la entrada del parking colisioné con el vehículo que iba delante, que a su vez chocó con la barra de entrada al parking. Los daños de mi coche ni se apreciaban, y los del vehículo de delante tampoco fueron graves: arañazos en el paragolpes trasero y en

