Narrado por Emma Robles “Cuando una puerta se cierra, otra se abre. Pero a menudo vemos durante tanto tiempo y con tanta tristeza la puerta que se cierra, que no notamos otra que se ha abierto para nosotros.” Alexander Graham Bell Esa tarde, a pesar de que había entrado un poco tarde a una de las clases, me sentía animada. Hablar con Axel me había hecho ver que yo no era la única persona que se podía confundir en la vida y que era normal que me sintiese así. Quizá me estaba exigiendo mucho a mí misma, quizá era momento de que empezara a aceptarme. El salón tenía dos puertas de acceso; una cerca del pizarrón y otra al final, después de los últimos pupitres. Ingresé con mucho cuidado, evitando hacer ruido. Casi caminé de puntillas y me senté rápido mientras el profesor hablaba. Lleva

