Yo nunca estuve demasiado preocupado por las personas que me rodeaban, mis padres eran bastantes estrictos conmigo y sabía que estaban perdiendo un poco la paciencia al ver mi forma de llevar la vida, pero al cabo era eso, MI vida, no la de ellos. Los únicos que jamás me juzgaron y decidieron aceptarme eran mis dos mejores amigos, Zíu y Lena. Ellos no se preocupaban por lo que los demás estudiantes pensaran de mí, la mayoría creían que consumía drogas debido a mi forma de ser relajada, pero más allá de c******s, que muy de vez en cuando decidía fumar, nunca me había involucrado en nada. Lenas era principalmente quien me defendía de los dichos en la secundaria, pero ya le había dicho que poco me interesaban. Cuando estaba en mi segundo año choqué accidentalmente con una bellísima chica mor

