«Lo intentaremos hoy» Las palabras de Julián se repitieron en la mente de Natalia una y otra vez, estaba nerviosa, pues era consciente del peligro que significaba acercarse a Ojo de Agua. Además, expondría a Julián al peligro; pero ¿Qué opciones tenía? Ella no veía ninguna y esta, aunque era la más arriesgada, era la única manera de conseguir ver a sus hijas, aunque fuese un breve segundo, Natalia necesitaba verlas para saber que su lucha no era en balde y que iba a reunirse con ellas tarde o temprano. Ángela y Estela era todo lo que le quedaba en la vida, todo lo que tenía. —¿Has visto a Julián? —preguntó Wendy, asustando a Natalia. La mujer, sumergida en sus pensamientos, no la sintió llegar. —Lo siento, no quise asustarte —se disculpó, sentándose a su lado. —Estaba distraída —resp

