CAPÍTULO 10: HUELLA Búfalo, Wyoming 19 de septiembre de 1976, 5:00 a.m. Susanne Los ojos de Susanne estaban fijos en la escopeta junto a la cama. El hombre que roncaba en el salón la había dejado allí, junto con el teléfono de la mesilla de noche, después de amarrarla a la silla en la que Patrick se sentaba para ponerse y quitarse las botas. Ella trató de escapar por lo que le pareció la millonésima vez. Retorció las muñecas, tratando de zafarse de la áspera cuerda. Cuando eso no funcionó, sacudió la silla. Sus pies estaban arraigados en la profunda alfombra de pelusa, y no se volcaba. Maldita sea. Estaba atrapada aquí, en este dormitorio que no había llegado a redecorar, para cambiar el alambre de púas del Viejo Oeste, los estampados de vaqueros y los tonos marrones por algo más suav

