– vamos Pastelito, sube – movió su cabeza animándome a subir. Ni drogado subiría a esa bestia infernal de dos ruedas – – no gracias – comencé a alejarme bajo la mirada incrédula de Jason – mi vida es una porquería, pero aun no quiero acabar con ella – Jason me miró confundido. Dios, por qué dije eso – – sube Pastelito, serás el primero en montarte en mi bebé, deberías de estar agradecido – mencionó orgulloso, ignorando mi comentario anterior. Por mi lado lo miré con una ceja levantada si claro eso se lo dirá a todas – – ¿y eso se lo dices a todas? – vi como sonrió y negó colocándose su casco – – si subes te compraré una manzana acaramelada – aquello llamó mi atención. Amo las manzanas de dulce, son mi segunda cosa favorita aparte del brillo, hace tiempo no comía una, la última vez que

