Aquí estoy otra vez sentado frente a la ventana de mi habitación, mirando como el sol se escode por el horizonte dándole paso a la hermosa y orgullosa luna, después de un largo y agotador día en el instituto. Limpiar tu salón de clases con una chica y un chico que se quieren agarrar de los cabellos cada dos segundo es muy agotador, Richard y yo teníamos la misión de cuidar que Skiler no le arrancara la cabeza a Chris. Por lo que me contó Richard, siempre han sido así, desde niños su relación siempre ha sido amor, odio, golpes y posible violencia doméstica o eso fue lo que me dijo él, aunque creo que eso último es una exageración. Quien los viera diría que están enamorados y por eso pelean tanto, pero eso sería muy gracioso porque son como el agua y el aceite no son compatibles para nada, sería muy tonto decir eso...
Mis ojos captan un movimiento frente en la calle y como buen chismoso que soy me asomo a ver qué pasa, frunzo mi ceño cuando veo a Skiler y a Chris juguetear frente a mi casa y reírse en voz alta, mi sorpresa fue más grande cuando Chris jaló a Skiler de la cintura y le susurró algo en el oído que la hizo reír. La mirada de Chris se dirigió a mi ventana de repente y escondí de inmediato entrando casi en pánico, golpeé mi frente con mi palma abierta cuando recordé que no se veía nada desde afuera. Me asomo de nuevo y suelto un gemido de asombro cuando los veo besarse de forma no tan inocente ¿Por qué Skiler y Chris los chicos que más se odian en este mundo se están besando en el andén de mi casa? ¿y por qué Richard no me advirtió de esto? ¿será algún secreto bien guardado de los dos? Ay no, ahora me siento culpable por andar de metiche espiándolos, en mi defensa ellos están besándose frente a mi casa. Ambos se separan agitados y siguen su camino jugueteando.
Retiren todo lo que dije, aquí hay mucho amor. Bueno no sé si son pareja, pero entonces ¿Por qué se besarían si no lo son? Tampoco es que me importe a la final, es su vida y yo ando de metiche opinando.
La puerta de mi cuarto se abrió de golpe sacándome un grito poco masculino, llevo una mano a mi pecho asustado – ¿Qué? – pregunta mi tía confundida –
– ¿no te enseñaron a tocar? – inhalo profundo tratando de controlar mi asustado corazón. Joder, casi sufro un paro cardiaco –
– lo siento – dice avergonzada –
– ya no importa – suspiro cansado volteando a verla por completo – ¿acabas de llegar? – ella asiente y se tira en mi cama soltando un quejido de cansancio –
– hoy el café estuvo lleno casi todo el día, al parecer llegaron las personas que estaban de vacaciones todavía y querían conocer el nuevo café, estoy jodidamente molida – habla contra la almohada –
– suena agotador – hago una mueca de cansancio –
– ujum – murmura contra almohada – ¿Qué hiciste tú en tu día?
– ah pues bueno… nada especial. En el salón jugué a la botella giradora con mis compañeros de curso ¿sabías que más de la mitad de los de mi grupo tuvieron sexo antes de los diecisiete?
– no, no sabía. No estoy en tu grupo – respondió divertida. Solté un bufido – la mayoría de adolescentes comienzan su vida s****l después de los quince, no lo sabes porque tu mamá te metió en esa escuela religiosa en donde te enseñaban que si no hacías lo que te dijeran los maestros te irías al infierno – solté una risa entre dientes. Sí tiene razón –
– bueno sí – ella suelta una risita y voltea a verme con cara de somnolencia – Jason me invitó a cine el sábado y el maestro…
– ¿saldrás el sábado con Jason? – pregunta con sorpresa. Sé que esa sorpresa es de mentira, de seguro Jason ya habló con ella –
– no finjas sorpresa, ya lo sabes – levanta sus manos en señal de paz –
– no tengo la culpa que el chico sea jodidamente correcto y me pida permiso para cada minúscula cosa que vaya a hacer contigo – ruedo los ojos incrédulo y ella ríe – espero que no me pida permiso para tener sexo contigo.
– ¡oye! – exclamo con las mejillas sonrojadas y le tiro una almohada que cae directo en su rostro, ella sigue riendo como una demente depravada. ¿Qué le pasa a esta mujer? Por qué suelta algo tan serio como eso a la ligera, es una… vulgar –
– ¿Qué? Estoy siéndote sincera, no quiero que me pida permiso para eso – saltó de la silla directo a la cama y allí comienzo a golpearla una y otra vez con una almohada mientras ella se carcajea con muy diversión –
–Jason es solo mi amigo – explico una vez que dejo de golpearla con la almohada. Ella deja de reír y voltea a verme – ¿no… no te molestaría que yo fuera gay? – mi voz apenas es un murmuro. Mi garganta se siente seca de repente. Nunca habíamos tocado este tema y la verdad temo mucho de su reacción. Mi tía es la persona más importante que tengo, su rechazo acabaría conmigo, no sé si podría soportarlo. Ella se sienta en la cama mirándome de una forma que no logro descifrar. Muerdo mi labio hasta el punto de lastimarme, ella me observa por unos largos segundos. Mis ojos arden y las lágrimas comienzan a acumularse en las esquilas de mis ojos, amenazando con salir –
– claro que no, Adan – abro mis ojos sorprendido y dos lágrimas bajan por mis mejillas. Haly las limpia con cariño dejando una suave caricia en mis mejillas – eres mi sobrino y te amo, eso es todo lo que importa – asiento apretando sus manos puestas en mis mejillas – Además, siempre lo supe – levanté mi mirada con los ojos abiertos de par en par – de hecho, todos lo sabíamos. Por eso tu mamá estaba como loca metiéndote en escuelas religiosa para ver si ellos te llevaban por “el buen camino”.
– ¿co-cómo? – pregunto aun sin poder salir de mi shock –
– tu papá me contó que cuando tenías siete años le pediste ayuda para hacerle una carta de amor a un niño de tu grupo – abrí mi boca aún más sorprendido. Sinceramente no recordaba eso – ese día llegó a la casa muy sacado de onda diciendo que a su hijo le gustaban los varones – rió entre dientes – fue muy graciosa su expresión de shock, después de eso se levantó y e dijo “si mi hijo quiere hacer una carta de amor, entonces haremos la mejor carta de amor del mundo” y salió con el pecho bien inflado a comprar unas hojas colores y chocolates para tu pequeño crush – reí por lo divertida que debió de verse la situación. La verdad no me acordaba casi de aquella historia, sí me acordaba que un día mi papá llegó con muchas hojas de colores y chocolates para hacer algo, pero no recordaba qué era para hacerle una carta de amor a un niño ¿Qué habrá pasado con aquel niño? ¿será que sí le entregué la carta? Mi tía sonrió con melancolía y sus ojos se aguaron de repente – tu papá te amó y cuidó como lo más valioso que pudo haber tenido en su vida, él decía que tú eras su mayor orgullo y que si pudiera devolver el tiempo solo lo haría para sentir la inmensa felicidad que tuvo al tenerte por primera vez en sus brazos – las lágrimas bajaron por sus mejillas y no pude evitar comenzar a llorar otra vez – no te avergüences de lo que eres por miedo a los que los demás digan. Tú, Adan Hope, no necesitas la aprobación de nadie más que la tuya.
– extraño mucho a papá – dije entre sollozos. En estos momentos las lágrimas no paraban de bajar por mis mejillas y los sollozos salían de mi boca de forma involuntaria. Mi tía me envolvió en un cálido abrazo como los que solía darme mi papá las veces que me quedaba a dormir en su casa y no podía dormir por alguna pesadilla –
– ya bebé, todo estará bien – murmuró en mi oído con voz suave. Así no quedamos un largo tiempo abrazados mientras yo lloraba como no lo había hecho en años, pero esta vez no había dolor. Solo una inmensa calma revuelta con algo de tristeza. Es la primera vez que no odio llorar y desahogarme con una persona – si tú quieres amar a alguien solo hazlo, que no te importe si es hombre o mujer ¿ok? – dijo una vez que nos separamos. Yo asentí limpiándome las lágrimas con las mangas de mi suéter – ¿quiere hablarlo? – negué. Todavía no me siento listo para decir que me gusta Jason, primero tengo que ver si es real lo que siento o es solo un capricho – cuando quieras hablar con alguien aquí estaré para aconsejarte, aunque no sepa una mierda de amor – ambos reímos –
– creo que deberías de conseguirte un novio – bromeé haciendo que negara riendo –
– te diría que consigas un novio y me presentes a su papá, pero el papá de Jason ya está casado – mis mejillas se sonrojaron y ella rió –
– ¡no digas esas cosas, tía Haly! – grito avergonzado – además, él solo me ve como amigo.
– nunca des algo por dado – murmura caminando fuer de mi habitación –
– ¿Qué significa eso? – ella se encoge de hombros divertida y sale de mi habitación estrellando la puerta – ¡si no vas a dar el chisme completo mejor no digas nada!
– deja de ser tan chismoso – grita desde afuera –
– ¡nunca! – escuché su risa y luego unas pisadas por las escaleras. Solté un largo suspiro y me tiré de espaldas a la cama – ja, novio de Jason, eso suena tan tonto como imposible.
Cierro los ojos con pesadez y me dejo guiar por Morfeo a la tierra de los sueños. Nunca sería novio de alguien tan guapo y amable, no creo que alguien como yo lo merezca.
*al otro lado del pueblo*
Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
– ¿estás bien? Te noto más idiota de lo normal – bromea Skiler ganándose un manotazo de su mamá –
– déjalo Ski, a mí me parece muy romántico – suspira de forma dramática – me hace recordar a tu padre en nuestros tiempos de novios ¿te acuerdas, Plantita? – el señor Fox asintió besando la mejilla de su esposa sacándole una risita nerviosa. Los hermanos Fox los miraron con una expresión seria, acostumbrados al comportamiento meloso de sus padres, esos señores parecían estar en una luna de miel eterna –
– ¡qué asco! – dice Mason haciendo una mueca de asco –
– cuando te enamores lo entenderás – dice el señor Fox sonriendo mientras abraza por detrás a su esposa – mi florecita es la más linda del mundo.
– ¡ay! Jackson, delante de los chicos no – sus mejillas se sonrojaron sacándole una risita tierna al señor Fox –
– bueno, quién tiene hambre – interviene Skiler incomoda. Jason ríe y dirige su vista al libro en sus manos –
– ¿Por qué lees ese libro de poesía, Jason? – las mejillas del nombrado se sonrojar haciendo que Skiler y Mason se soltaran a reír –
– de seguro quiere verse intelectual para el chico bonito – expone Mason con un tono burlón –
– ¿el chico bonito? – preguntan los señores Fox al mismo tiempo para luego verse sorprendidos y darse un besito lleno de amor en la boca –
– bueno qué asco ¿alguien me puede salvar de mis papás exhibicionistas? – dice Skiler con dramatismo –
– deja los viejos en paz, Ski – los señores Fox levantan sus cejas ante el apodo de su hijo menor – mira que después andan llorando porque no los queremos.
– ¡oye! – se quejan haciendo reír a sus hijos –
– eso nada más pasó una vez – los chicos levantaron la ceja ante la mentira de su padre – ¿quieren estar castigados por un mes?
– sí, solo pasó una vez – dijeron los tres al mismo tiempo –
– Jason no ha respondido la pregunta – dice la señora Fox con malicia – ¿y quién es el famoso chico bonito?
– Adan – responde Skiler –
– ¿el sobrino de Haly? – asiente – ¿Qué le quieres hacer al pobre muchacho, Jason?
– ¡nada! – se defiende de las miradas acusatorias sobre él –
– ¿entonces por qué quieres engatusarlo, niño coqueto?
– me gusta – respondí con simpleza. Los Fox abrieron sus bocas sorprendidos –
– ¿te gusta? – pregunta Skiler detenidamente a lo que Jason asintió disimulando su sonrojo – ¡te gusta! ¡mamá en serio le gusta! – los señores Fox asintieron aún sin salir de shock –
– bueno, pobre Adan, no quisiera ser él – dice Mason sentado en una silla con las piernas cruzadas –
– ¿te puedes callar? – mira a Mason con los ojos entre cerrados –
– pensé… pensé que nunca llegaría este día – dice la señora Fox echándose a llorar en el pecho de su esposo. Jason torció los ojos y bufó ante el drama de su madre – ¡ese chico parecía que nunca iba a sentar cabeza! Solo se la pasaba de fiesta en fiesta rechazando a chicas y chicos a diestra y siniestra.
– mamá, por favor – dice cansado – aun no sé si le gusto a Adan.
– Adan es un chico muy inseguro – susurra Skiler llamando la atención de todos –
– ¿Por qué? Cuéntamelo todo – pregunta Mason como si le estuvieran contando el mejor de los chismes. El señor Fox golpea su cabeza –
– no lo sé, me da esa vibra.
– oh joder, estás hablando mucho con Chris – Skiler mira a su hermano mayor con incredulidad –
– solo te diré que como hagas llorar a Adan te dejaré calvo – Jason levanta una ceja –
– ¡pero tienes que invitarlo a cenar! – exclama la señora Fox llamando la atención de todos –
– apenas tendremos nuestra primera cita, no lo presiones – la mujer hace un puchero triste –
– ¿no teníamos que cerrar la tienda hace una hora? – cuestiona Mason de forma distraída. Todos asienten y vuelven a lo que estaban haciendo –
Jason sigue leyendo su libro muy entretenido.
– hablaba en serio – susurra Skiler a su lado – Adan es un chico muy sensible.
– daré mi mejor esfuerzo, lo prometo.
La chica asiente y vuelve a su trabajo. Adan realmente le gustaba, le gustaba la forma en la que se sonrojara ante el mínimo halago, le gustaba su tierna personalidad, le gustaba todo del chico y rezaba por ser correspondido.