CONFESIONES – EN EL HOSPITAL. AUTOR Sus grandes manos atraparon la espalda, desde ahí la ajustó para profundizar el beso candente y excitante que se estaban dando, él cual duró más de lo esperado, hasta el punto de quedar sin aliento. Soltaron los labios y retuvieron la respiración mientras se miraban. Tras soltar el aire y tomar nuevamente aliento, retomaron el beso aun cuando sus labios enrojecidos parecían arder. Desde dentro, un Austin impresionado por tal escena, llevó su copa a la boca y vertió todo el licor en ella. Al ver que no era una visión lo que estaba viendo sonrió. Se sentía contento por Amaru. Agarró otra copa y la bebió de un sorbo. A unos cuantos pasos de él, se encontraba Trevor, con una amarga sonrisa apartó la mirada de aquella pareja, se giró hacía la multitud

