POV DE AMARU. Mudarnos a Yucán fue un cambio radical en nuestras vidas, al menos para mí, que no conocía a nadie más aparte de mi esposo, su madre y Austin. Ya no teníamos esos amigos con los que solíamos reunirnos en minutos. Las calles y las costumbres eran diferentes a las que estaba acostumbrada. Quedarse a vivir era muy distinto a venir de vacaciones. Pero al estar a su lado, todo se volvía más sencillo. Podía soportar ese cambio radical. Extrañaba a mis amigos, especialmente a Silvia, con quien no podía hablar debido a que estaba atrapada en ese pueblo del siglo pasado. No tenía idea de cómo estaba después de aquel desastre. Me hubiera gustado continuar en ese proceso de sanación, pero ella decidió irse a vivir a su pueblo y yo, bueno, yo seguí con los planes de mi esposo, los cu

