ENFRENTAMIENTO AUTOR. Cruzado de brazos, Gordon observó cómo la pareja se separaba. - ¿Cómo saliste? – preguntó Will. - Pues resulta que, por primera vez, la justicia de este país ha sido justa y no condenaron a alguien puro, inocente y casto como yo – respondió Gordon, curvando las comisuras de los labios. - ¿Inocente? ¿Tú? -Forzó una sonrisa y fulminó a Gordon con la mirada. - Sí, soy inocente. No se encontraron mis huellas en ningún lado excepto en el cartón y en algunas figuras de yeso. Además, el auto no está a mi nombre, solo lo conducía para mi jefe – dijo mientras encendía un cigarro. La mandíbula de Will palpitó. - ¿Y a nombre de quién está el coche? – preguntó Will, mientras Gordon continuaba fumando. -No se supone que todos estos coches están a nombre de mi padre, por l

