ENFURECIDO – SECUESTRO. AUTOR. -¿Cómo que se nos adelantaron? – La fuerte voz de Derek resonó desde el otro lado del teléfono móvil. El hombre que hablaba con él tuvo que alejar el celular de la oreja para evitar que su tímpano doliera. Estaba más que indignado porque habían sacado a su padre del hospital de emergencia y en el camino, la ambulancia fue interceptada y le arrebataron al paciente. Y no fueron sus hombres quienes lo hicieron. Derek soltó un fuerte grito que llegó hasta la habitación donde se encontraba su madre. La mujer estaba convaleciente, en sus últimos días. La muerte de su hijo menor la había desgastado más; apenas podía abrir los ojos y escuchar todo lo que se decía a su alrededor. Desde hace tres días no veía a Borja. No entendía cómo pudo irse de viaje con esa mu

