Axel... Salí del gimnasio como todo los días, y como todo los días decidí caminar hasta mi casa, la verdad iba al gimnasio por no sentirme solo y la costumbre no es algo que se quita de la noche a la mañana y aunque en casa tenia aparatos para entrenarme prefería la comodidad que me ofrecía el lugar. De pronto de una esquina veo a un par de tipos sospechosos, salían de allí riendo y jugando entre ellos mismos, apretó el revolver que llevaba escondido entre mi mono de deporte y me preparo por si acaso quieren atacarme, camino lentamente, pero sin quitarle la vista de encima a ese par de sujetos, no logro verle el rostro cuando pasan por mi lado, pero si logro escuchar que se burlaban de alguien y que era una ingenua. Sigo caminando, pero sin perder la concentración, todos mis sentidos e

