CAPÍTULO 45 MINJIM . . Ya estamos en la clínica, esperando el turno para ver al ecógrafo y tengo la esperanza de saber el sexo hoy. Ya quiero hacerle la habitación, decorarla a nuestro gusto y comenzar a comprar ropita. La señora tacaña no me lo ha permitido aún, dice que no vale la pena comprar porque cuando sepa qué es, voy a querer volver a comprar todo y tiene razón. —¡Adelante! Buenas tardes, espero que lo hayan pasado muy bien; tome asiento. —El médico se dirige a mí—. Como siempre, recuéstate y levanta tu blusa. —Pide el técnico y Xio lo hace sin problemas—. ¿Cómo te has sentido? —¡Embarazada! —comenta entre risas y colocando un brazo debajo de su cabeza—. Con hambre —Me guiña y abro mis ojos de par en par—, y con sueño… —Haz tenido un primer trimestre divino, ¿nada de náuse

